Espironolactona: para qué sirve, dosis y efectos secundarios
La espironolactona es un diurético ahorrador de potasio, del grupo de los antagonistas del receptor mineralocorticoide, que se utiliza en la insuficiencia cardíaca, en la ascitis por cirrosis y en el hiperaldosteronismo. En España necesita receta médica. Es un tratamiento de fondo que exige controles analíticos periódicos, sobre todo del potasio y de la función renal. Aquí explicamos para qué se usa, qué vigilar y cómo se renueva una receta ya pautada.
¿Para qué sirve la espironolactona?
La espironolactona sirve para tratar la insuficiencia cardíaca, el edema y la ascitis asociados a la cirrosis hepática, el síndrome nefrótico y el hiperaldosteronismo primario, y se emplea también como fármaco añadido en la hipertensión arterial que no se controla con otros tratamientos. Su mecanismo la distingue del resto de diuréticos: bloquea el receptor de la aldosterona en el riñón, de modo que se elimina sodio y agua pero se retiene potasio, de ahí el nombre de ahorrador de potasio. En la insuficiencia cardíaca no se utiliza solo por su efecto diurético, sino porque frenar la acción de la aldosterona reduce la fibrosis y mejora el pronóstico, motivo por el que forma parte del tratamiento de fondo junto a otros grupos. Tiene además un efecto antiandrogénico que explica algunos de sus usos en dermatología y ginecología y, al mismo tiempo, buena parte de sus efectos adversos.
Dosis y cómo se toma la espironolactona
La dosis de espironolactona varía mucho según la indicación, y ese es el dato más útil de esta sección: no existe una pauta única. Las dosis empleadas en la insuficiencia cardíaca son bajas, mientras que en la ascitis por cirrosis o en el hiperaldosteronismo suelen ser considerablemente mayores. El ajuste lo hace el médico en función de la respuesta, de la tensión arterial, del potasio y de la función renal, y por eso las cifras concretas figuran en tu receta y en tu prospecto, no en una página general. Lo que sí puede decirse con carácter práctico es cómo se toma: los comprimidos se toman con alimento, porque así se absorbe mejor, preferiblemente siempre a la misma hora, y no deben partirse si la ficha técnica no lo contempla. Nunca dupliques una dosis olvidada. Y sobre todo, no ajustes tú la dosis en función de cómo te notes de hinchazón: en este fármaco el margen depende del potasio, que no se percibe con síntomas hasta que ya es alto.
Efectos secundarios de la espironolactona
El efecto adverso que define a este fármaco es la hiperpotasemia, es decir, la subida del potasio en sangre. Puede no dar ningún síntoma y, cuando lo da, se manifiesta como debilidad muscular, hormigueos o palpitaciones; en cifras elevadas es capaz de alterar el ritmo cardíaco, y por eso el control analítico no es una formalidad. Su efecto antiandrogénico produce en varones ginecomastia y dolor o tensión mamaria, motivo frecuente de retirada, y en mujeres alteraciones del ciclo menstrual. También son posibles el mareo por descenso de la tensión, la deshidratación, la hiponatremia, el deterioro de la función renal, las molestias digestivas y la somnolencia. Consulta sin demora si aparecen debilidad marcada, palpitaciones, latidos irregulares, confusión o una disminución llamativa de la cantidad de orina, y llama al 112 si hay dolor torácico o desvanecimiento. Las sospechas de reacciones adversas pueden notificarse en el portal de farmacovigilancia de la AEMPS.
Contraindicaciones y controles necesarios
La espironolactona está contraindicada si ya existe hiperpotasemia, en la insuficiencia renal grave o la anuria, en la enfermedad de Addison y en caso de alergia al principio activo; tampoco se combina con otros ahorradores de potasio ni con suplementos de potasio. Requiere precaución en personas mayores, en diabéticos y en cualquier persona con la función renal disminuida, porque en todas ellas el riesgo de que el potasio se dispare es mayor. El control que acompaña al tratamiento consiste en analíticas periódicas de potasio, sodio y creatinina, con más frecuencia al inicio y después de cada cambio de dosis o de la introducción de otro fármaco que influya sobre el potasio. Un detalle práctico que se olvida a menudo: los llamados sustitutos de la sal que se venden como sal de dieta suelen contener cloruro potásico, de manera que pueden elevar el potasio en alguien tratado con espironolactona. Coméntalo con tu médico o con tu farmacéutico antes de usarlos.
¿Se puede tomar espironolactona con alcohol u otros medicamentos?
El alcohol no está formalmente prohibido, pero conviene limitarlo: potencia el descenso de la tensión arterial y el mareo, favorece la deshidratación y, en quien toma este fármaco por una cirrosis, es directamente el factor que hay que retirar. Entre los medicamentos, los que más importan son los que también retienen potasio: inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina, antagonistas de los receptores de la angiotensina II, otros ahorradores de potasio, suplementos de potasio, trimetoprim y heparinas. Los antiinflamatorios no esteroideos merecen mención aparte porque reducen el efecto diurético, empeoran la función renal y suben el potasio, un trío desfavorable en esta combinación. También interactúa con litio, con digoxina y con otros antihipertensivos. La regla práctica es simple: antes de empezar cualquier medicamento nuevo, incluidos los que se compran sin receta, dilo en tu farmacia indicando que tomas espironolactona.
¿Cuánto tarda la espironolactona en hacer efecto?
El efecto de la espironolactona no es inmediato. A diferencia de los diuréticos del asa, que provocan una diuresis evidente en la primera hora, este fármaco actúa de forma gradual y su efecto máximo tarda varios días en establecerse, motivo por el que las dosis no se suben de un día para otro. En la insuficiencia cardíaca, además, el beneficio que se busca va mucho más allá de orinar más: es un efecto de fondo sobre el corazón que se mide en meses de tratamiento continuado, no en sensaciones diarias. Esto tiene una consecuencia práctica importante: no es un medicamento que tenga sentido tomar de forma intermitente, ni conviene abandonarlo porque no se note nada. En la ascitis, el criterio de respuesta lo marcan el peso, el perímetro abdominal y la analítica, y por eso el seguimiento se hace con datos objetivos y no con la impresión del paciente.
¿Es mejor tomarla por la mañana o por la noche?
Se recomienda tomarla por la mañana, o repartida en el día si la pauta son varias tomas, evitando las tomas tardías. La razón es puramente práctica: aunque su efecto diurético es más suave y progresivo que el de otros diuréticos, tomarla al final del día puede obligarte a levantarte de noche a orinar y estropear el descanso. Otro punto útil es tomarla junto con la comida, porque los alimentos mejoran su absorción, y hacerlo siempre del mismo modo para que el tratamiento sea homogéneo. Si tienes prescritos varios fármacos para el corazón o la tensión, el orden y el horario de cada uno no son arbitrarios y merece la pena repasarlos una vez con tu médico o tu farmacéutico, sobre todo si notas mareo al levantarte. Y si olvidas una dosis, tómala cuando lo recuerdes salvo que ya esté próxima la siguiente; en ese caso, salta la olvidada y sigue con la pauta habitual.
Espironolactona en el embarazo y la lactancia
Durante el embarazo se desaconseja el uso de espironolactona salvo que no exista alternativa y el médico considere que el beneficio supera el riesgo. El motivo es su actividad antiandrogénica, que en teoría podría interferir en el desarrollo genital de un feto varón, y el hecho de que los diuréticos no se emplean para tratar la hinchazón fisiológica del embarazo, en la que además pueden ser contraproducentes. Si estás en tratamiento y planeas quedarte embarazada, o descubres que lo estás, no lo suspendas por tu cuenta: consulta cuanto antes, porque la enfermedad de base también tiene que seguir controlada. En la lactancia, su metabolito activo pasa a la leche materna, de modo que la decisión se toma caso por caso y a menudo se prefieren alternativas con más experiencia de uso. Cualquiera de estas dos situaciones es motivo para una valoración presencial y no para una simple renovación.
Cómo renovar la receta de espironolactona con nosotros
Nuestro modelo es un cuestionario médico detallado y una valoración asíncrona: no hay videollamada, no hay consulta telefónica y no hay chat en directo con el médico. Rellenas el formulario indicando tu diagnóstico, la dosis que tienes pautada, desde cuándo la tomas, el resto de tu medicación y las incidencias que hayas tenido, y adjuntas la analítica más reciente con el potasio y la creatinina, que en este fármaco es la información que de verdad decide. Un médico colegiado revisa el caso. Si la valoración es favorable, recibes por correo electrónico un documento en PDF con el formato del Anexo de la Directiva 2012/52/UE; lo llevas a tu farmacia y te identificas con tu documento de identidad. Este circuito sirve para dar continuidad a un tratamiento ya establecido por tu médico, no para iniciarlo ni para ajustar dosis a distancia: empezar espironolactona, subirla o tratar un edema nuevo exige exploración y analítica en el momento.
Precio, qué cubre la tarifa y cómo funciona la devolución
La renovación de receta cuesta 21,90 €. Conviene entender qué se está pagando: esa tarifa cubre la valoración médica de tu caso, no la emisión automática de un documento. Pagas el tiempo y el criterio de un médico colegiado que lee tu cuestionario, revisa tu analítica y decide. Si el médico concluye que no procede prescribir por motivos médicos, se devuelve el importe. No procede devolución cuando el paciente no aporta la documentación que el médico ha solicitado expresamente, porque en ese caso la valoración ya se ha realizado y no ha podido completarse por falta de datos. Tampoco prescribimos medicamentos sujetos a prescripción médica especial, es decir, estupefacientes y psicótropos, que quedan fuera de la receta transfronteriza por el artículo 11.6 de la Directiva 2011/24/UE. El precio del medicamento en sí es cosa aparte: lo fija la normativa de precios y lo abonas en tu farmacia, y con una prescripción privada no se aplica la aportación reducida del sistema público.
Genérico, nombre comercial y prospecto
Espironolactona es el nombre del principio activo, y las presentaciones EFG, es decir, Equivalente Farmacéutico Genérico, contienen la misma sustancia en la misma dosis y forma farmacéutica que la especialidad de referencia, con la bioequivalencia acreditada ante la AEMPS. En España la marca clásica es Aldactone, junto a varias presentaciones genéricas como la de Alter. Que la caja cambie de nombre entre dispensaciones es habitual y no altera el tratamiento, siempre que coincidan principio activo, dosis y forma. Sí conviene evitar un error frecuente: tener a la vez en casa la caja de marca y la genérica y tomarlas por duplicado creyendo que son cosas distintas. La ficha técnica y el prospecto actualizados de cada presentación se consultan en CIMA, el buscador de la AEMPS, que prevalece sobre cualquier página divulgativa, incluida esta, y donde figuran la posología autorizada, las contraindicaciones completas y las frecuencias reales de los efectos adversos.
Quién escribe y revisa este contenido
Este contenido lo elabora el equipo de MEDINOW Sp. z o.o. y lo revisa el lek. Damian Wojno, médico con colegiación polaca, n.º 3211301. MEDINOW es un prestador sanitario privado con sede en Polonia que atiende a pacientes en España mediante un cuestionario médico y una valoración asíncrona: no hay videollamada, no hay consulta telefónica y no hay chat en directo con el médico. Cuando la valoración es favorable, el paciente recibe por correo electrónico un documento en PDF con el formato del Anexo de la Directiva 2012/52/UE, válido para recoger la medicación en su farmacia presentando un documento de identidad; no existe ningún código PIN que haya que teclear. La información de esta página es divulgativa, no es publicidad de un medicamento y no sustituye la valoración individual de un médico ni la ficha técnica autorizada por la AEMPS. Última verificación del contenido: 29 de agosto de 2026.
¿Necesita receta médica la espironolactona en España?
Sí, es un medicamento sujeto a prescripción médica. Si ya tienes el tratamiento pautado por tu médico y necesitas continuarlo, podemos valorar la renovación de la receta con nuestro cuestionario médico y una analítica reciente de potasio y creatinina.
¿Cuánto tarda la espironolactona en hacer efecto?
Su efecto es gradual y tarda varios días en alcanzar el máximo, a diferencia de los diuréticos del asa. En la insuficiencia cardíaca, el beneficio principal es de fondo y se valora a lo largo de meses, no por la sensación diaria.
¿Se puede tomar espironolactona con alcohol?
Conviene limitarlo. El alcohol acentúa la bajada de tensión y el mareo y favorece la deshidratación; en quien la toma por una cirrosis, además, es el factor que hay que suprimir.
¿Qué pasa si dejo de tomar espironolactona de golpe?
Puede reaparecer la retención de líquidos y, en la insuficiencia cardíaca, se pierde un tratamiento que mejora el pronóstico. No la suspendas por tu cuenta: si tienes efectos molestos, como la ginecomastia, coméntalo, porque existen alternativas.
¿Está financiada la espironolactona por la Seguridad Social?
Con receta del sistema público, muchas presentaciones están financiadas y pagas la aportación que corresponda a tu situación. Con una prescripción privada como la nuestra el medicamento se abona íntegro en la farmacia.