Simvastatina, atorvastatina o rosuvastatina: cuál es mejor
Las tres estatinas más utilizadas en España bajan el colesterol LDL, pero no lo hacen con la misma intensidad ni tienen el mismo perfil de interacciones. La pregunta de cuál es mejor no tiene una respuesta única, porque la elección correcta depende del objetivo de LDL que se persiga, del riesgo cardiovascular de cada persona, de la función renal y hepática y, muy especialmente, del resto de medicación que ya se está tomando. Este artículo compara potencia, horario de toma, interacciones y efectos musculares, explica qué hacer si aparecen molestias y aclara qué mira un médico cuando renueva la receta de una estatina.
¿Cuál de las tres baja más el colesterol?
A dosis equivalentes, la rosuvastatina es la más potente de las tres, seguida de la atorvastatina, y la simvastatina queda por detrás. Esa jerarquía explica por qué las guías clasifican los tratamientos por intensidad y no por nombre: lo relevante no es la molécula, sino la reducción porcentual de LDL que se necesita alcanzar. Un paciente que parte de una cifra elevada y necesita un objetivo exigente probablemente requerirá una estatina de alta intensidad; otro con un riesgo moderado y una reducción pequeña por delante puede alcanzarlo con una opción menos potente y mejor tolerada. Por eso comparar estatinas sin conocer el objetivo del paciente es un ejercicio incompleto.
Lo que decide la elección no es solo la potencia
Un médico que elige una estatina mira al menos cinco cosas. La primera es el objetivo de LDL, que depende del riesgo cardiovascular: no es lo mismo prevenir en alguien sin antecedentes que tratar a quien ya ha tenido un infarto. La segunda son las interacciones con el resto de la medicación, que es donde más se diferencian entre sí. La tercera es la función renal y hepática, que condiciona la dosis. La cuarta es la tolerancia previa, si el paciente ya ha probado alguna. Y la quinta es la adherencia: la mejor estatina es la que el paciente va a seguir tomando dentro de dos años, no la que gana en una tabla de potencia.
Interacciones: la simvastatina es la más delicada
La simvastatina se metaboliza por la vía del citocromo CYP3A4, lo que la hace especialmente sensible a las interacciones. Su ficha técnica establece límites de dosis cuando se combina con determinados fármacos, entre ellos algunos antagonistas del calcio como el amlodipino o el verapamilo, y desaconseja la asociación con ciertos antifúngicos, antibióticos macrólidos y antirretrovirales. La atorvastatina comparte esa vía metabólica, aunque con un perfil algo distinto, mientras que la rosuvastatina se metaboliza poco y sus interacciones relevantes son de otro tipo, por ejemplo con algunos fármacos que afectan a su transporte. Este es el motivo por el que un cambio aparentemente menor en otro tratamiento puede obligar a revisar la estatina, y por el que hay que decir siempre qué se toma.
Dolor muscular: qué es real y qué hacer
Los síntomas musculares son el efecto adverso que más consultas genera y también el más malinterpretado. Lo habitual es dolor o debilidad simétrica en muslos, hombros o cintura pelviana, que aparece al iniciar el tratamiento o al subir la dosis. La rabdomiólisis, la forma grave, es rara y se acompaña de dolor muscular intenso, debilidad marcada y orina de color oscuro: ante ese cuadro hay que consultar sin demora. Lo importante desde el punto de vista práctico es que existen alternativas antes de renunciar al tratamiento: bajar la dosis, cambiar de estatina, espaciar las tomas o asociar otro fármaco. Suspender por cuenta propia y no volver a consultar es la peor de las salidas posibles.
¿Hay que tomarlas por la noche?
Depende de cuál. La simvastatina tiene una vida media corta y su ficha técnica recomienda la toma por la noche, porque la síntesis hepática de colesterol es mayor en ese periodo. La atorvastatina y la rosuvastatina tienen una vida media larga y pueden tomarse a cualquier hora del día con eficacia similar, lo que en la práctica es una ventaja: la mejor hora es aquella en la que el paciente no se olvida. Si llevas años tomándola por la noche y te va bien, no hay razón para cambiar; si el horario nocturno es justamente el motivo por el que olvidas dosis, coméntalo, porque con las dos de vida media larga hay margen.
El pomelo y otros detalles de la vida diaria
El zumo de pomelo inhibe el CYP3A4 intestinal y puede aumentar las concentraciones de simvastatina y, en menor medida, de atorvastatina, con el consiguiente incremento del riesgo de efectos musculares. Con rosuvastatina esa interacción no es relevante. En la práctica, la recomendación depende de la estatina que tomes y de la cantidad: un consumo habitual y abundante es distinto de un vaso ocasional, y el prospecto de tu presentación lo detalla. Más allá del pomelo, conviene saber que la estatina es un complemento de la dieta y el ejercicio, no un sustituto: el tratamiento farmacológico y los cambios de estilo de vida se suman, no se eligen.
Diabetes, hígado y otros efectos discutidos
Las estatinas se asocian a un pequeño aumento del riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, sobre todo en personas que ya tienen factores de riesgo metabólico, y las fichas técnicas lo recogen. Ese dato no anula el beneficio cardiovascular en quienes tienen indicación, pero sí forma parte de la conversación con el paciente. También puede producirse una elevación de las transaminasas, habitualmente leve y reversible, motivo por el que se solicita analítica de control. Otros efectos que circulan en internet, como la pérdida de memoria, no tienen el mismo respaldo. Lo razonable no es ni ignorar los efectos adversos ni dejar el tratamiento por lo que se lee en un foro, sino hablarlos con quien conoce tu riesgo.
¿Se pueden dejar?
No por cuenta propia. Una estatina no trata un síntoma que se note, sino un riesgo que no se ve, y esa es la razón por la que se abandona con tanta frecuencia: el paciente no percibe ninguna diferencia al dejarla. En prevención secundaria, es decir, en quien ya ha tenido un evento cardiovascular, la retirada se asocia a un aumento del riesgo. Si aparecen efectos adversos, la conversación correcta es sobre cómo modificar el tratamiento, no sobre si abandonarlo. Y si el colesterol ha bajado, eso no significa que el problema esté resuelto: significa que el tratamiento está funcionando.
Cuando la estatina no basta: ezetimiba y combinaciones
Si con la estatina a la dosis máxima tolerada no se alcanza el objetivo de LDL, existen opciones adicionales. La ezetimiba reduce la absorción intestinal de colesterol y se usa con frecuencia asociada a una estatina, incluso en presentaciones combinadas en un solo comprimido. En pacientes de riesgo muy alto o con hipercolesterolemia familiar hay tratamientos de otro nivel que se manejan en consultas especializadas. La lectura práctica para el paciente es que no alcanzar el objetivo con una estatina no significa haber agotado el arsenal, y que ese ajuste corresponde a quien lleva el seguimiento, con la analítica delante.
Renovar la receta de una estatina: qué mira el médico
Si tienes el tratamiento pautado y necesitas continuidad, esa es la situación que valoramos. Conviene tener a mano el informe con la pauta actual y la última analítica con el perfil lipídico, y comunicar cualquier síntoma muscular y toda la medicación que tomas, porque las interacciones son el punto crítico de este grupo. La renovación de receta cuesta 21,90 € y la tarifa cubre la valoración médica del caso, no la emisión automática del documento. Si el médico concluye que no procede prescribir por motivos médicos, se devuelve el importe; no procede devolución cuando el paciente no aporta la documentación solicitada, porque en ese supuesto la valoración se ha realizado y no ha podido completarse. Un motivo previsible de respuesta negativa aquí es claro: si describes síntomas musculares importantes o hace mucho que no hay analítica, lo correcto es remitirte a una revisión y no renovar sin más.
Quién escribe y revisa este contenido
Este contenido lo elabora el equipo de MEDINOW Sp. z o.o. y lo revisa el lek. Damian Wojno, médico con colegiación polaca, n.º 3211301. MEDINOW es un prestador sanitario privado con sede en Polonia que atiende a pacientes en España mediante un cuestionario médico y una valoración asíncrona: no hay videollamada ni consulta telefónica. Cuando la valoración es favorable, el paciente recibe por correo electrónico un documento en PDF con el formato del Anexo de la Directiva 2012/52/UE, válido para recoger la medicación en su farmacia presentando un documento de identidad; no existe ningún código PIN que haya que teclear. La información de esta página es divulgativa y no sustituye la valoración individual de un médico. Última verificación del contenido: 29 de agosto de 2026.
¿Cuál baja más el colesterol?
A dosis equivalentes, la rosuvastatina es la más potente, seguida de la atorvastatina y después la simvastatina. Aun así, la más potente no es automáticamente la mejor para cada persona: la elección depende de la reducción de LDL que se necesite alcanzar, del riesgo cardiovascular, de la función renal y hepática y sobre todo de las interacciones con el resto del tratamiento. Ese análisis lo hace el médico con tu analítica y tu lista de medicación delante.
¿Producen dolor muscular?
Pueden producirlo. Lo típico es dolor o debilidad simétrica en muslos, hombros o cintura pelviana, al iniciar el tratamiento o al subir la dosis. La forma grave, la rabdomiólisis, es rara y cursa con dolor intenso, debilidad marcada y orina oscura, y obliga a consultar sin demora. Antes de abandonar el tratamiento hay alternativas: reducir la dosis, cambiar de estatina o asociar otro fármaco. Lo que no conviene es suspender por cuenta propia y no volver a consultar.
¿Se toman por la noche?
La simvastatina sí: su vida media es corta y la ficha técnica recomienda la toma nocturna. La atorvastatina y la rosuvastatina tienen vida media larga y pueden tomarse a cualquier hora con eficacia similar. En la práctica, con estas dos últimas la mejor hora es aquella en la que no se olvida la dosis, porque la adherencia influye en el resultado más que el horario.
¿Se pueden dejar cuando el colesterol ya está bien?
No por iniciativa propia. Que la cifra haya bajado significa que el tratamiento está funcionando, no que el riesgo haya desaparecido. En personas que ya han tenido un evento cardiovascular, la retirada se asocia a un aumento del riesgo. Si hay efectos adversos, la conversación correcta con el médico es cómo modificar el tratamiento, no si abandonarlo.
¿Interaccionan con el pomelo?
El zumo de pomelo puede aumentar las concentraciones de simvastatina y, en menor medida, de atorvastatina, al inhibir el CYP3A4 intestinal, lo que incrementa el riesgo de efectos musculares. Con la rosuvastatina esta interacción no es relevante. La recomendación concreta depende de la estatina y de la cantidad habitual de consumo, y figura en el prospecto de tu presentación.